Y el grifo se me abrio... como una muñeca de cuerda, anoche, comence a llorar sin poder parar el raudal de lágrimas. Al parecer, hartas de vivir en mis ojos, decidieron salir a pasear. Sin pedir permiso, sin preguntar siquiera, salieron de mi sin poderlas detener. Aun me pregunto cual fue la razon de su salida, no termino de entender bien a bien que fue lo que sucedio...
Estaré perdiendo la poca cordura que me queda?? o simplemente recupere una parte de ella soltando las lágrimas al aire...
Lo que si sé es que me hacía falta, me ayudo a acomodar cosas dentro de mi.
Dentro del caos hubo orden por un par de horas mientras moqueaba una sudadera que no era mía.