sábado, 17 de agosto de 2013

Este es mi destino mientras lo abrace y lo lleve conmigo...


La vida es hermosa, el caminar esta lleno de pasajes entreverados, complejos y algunas veces obscuros, pero nada es para siempre, para bien o para mal. Así, después de unos días pesados, haciendo malabares con el trabajo, la bebe, el dinero y mi afán por ser quien lleva la casa en esta casa, se que este es mi destino, no por que se me haya impuesto, sino por que lo he escogido tal y como esta ahora. A veces me cuesta sentirme el segundo violín, el tramoyista, esa que nunca se nota y que "no hace nada" hasta que deja de hacerlo y uno cae en cuenta de que tan necesaria era. Pero cada vez que lo pienso topo con la misma respuesta: te gustaría ser quien lleva la otra carga? Quien da la cara, los autógrafos y la reconocida por todo el mundo? Y hay una parte de mi que responde sin pensar "Claro que me gustaría" y entonces entra mi sentido de la realidad y se pudre todo: "Anda, trabaja por ello"... Ay aja!!!! Como si me fuera a dar tiempo, como si quisiera invertir cientos de horas solo para ser famosa, para subirme a un avioncito de papel feo y frágil. ¿Arriesgar todo lo que he aprendido por un poco de reconocimiento?  Perder horas con mi hija, horas de gestión y coordinación, de lectura, de funciones... No es opción, es como pedir que deje de respirar por que así seré más delgada, en mi caso prefiero hacer ejercicio y comer moderado antes que asfixiarme. 
La vida es y será siempre hermosa, sólo es cuestión de aprender a abrazar el destino que te has construido. Ir caminando el recorrido y trabajar por lo que te nace, por lo que amas, no por la vanidad estúpida que la sociedad impone.

sábado, 5 de enero de 2013

Quien me viera...

Quien me viera, regresando un año más tarde a este blog, releyendome y riéndome de mis escritos. Quien me viera, ahora con tanto trabajo tan cálido, tan plácido, tan lindo que más que trabajo es una forma de seguir respirando bocanadas de aire fresco en medio del turbio ambiente que cada día se espesa un poco más entre la gente, sin que nadie lo note.
Quien me viera cargando una bebe en mi vientre, hinchado de cariño, pleno, lleno de emoción y locura. Desbordante.
Quien me viera compartiendo mi vida 24 horas con consciencia, determinación, plenitud, amor y complicidad absoluta.
Quien me viera convirtiéndome en mama, dejando de ser hija, creciendo a ritmos inusitados y a pasos, que no son difíciles de entender, pero si complejos de asimilar.
Quien me viera en la etapa más confusa de mi caminar hasta ahora pero la más increíblemente hermosa y plena.