
Hoy no importa si hay trabajo, si hay mucho trafico, si el amor no es para mi, si subo de peso... Hoy cremaron a mi abuela y nada importa.
Ayer se hizo un hueco dentro de mi corazon a las 11:45 a.m. cuando mi mama llamó llorando para darme la noticia. En ese momento el tiempo se congelo, mi cuerpo empezo a temblar y el frio se colo dentro, y sin que yo lo quisiera, las lágrimas rodaron por mi cara sin clemencia... por mas que las quise detener, no pude.
En la tarde viajé a la cd. de México, en el trayecto un angel se me atraveso y con un abrazo me dio fuerzas para enfrentar lo que se venia.
Encontre a mi mamá hecha pedazos, nunca la habia visto llorar así, nunca pensé que doliera tanto. Vi a mi familia hecha añicos, todos estaban destrozados... y yo me sentía perdida, sola, impotente, dolida, irrelevante.
Lloré hasta que el agua de mi cuerpo se acabo, lloré por la ausencia, por el recuerdo, por la tristeza que causa ver a la gente que quieres sufrir y no poder hacer nada, por mi propio dolor
... Por todo y por nada.
Hoy la dueña de la casa en donde viví mi infancia, la que nos regalaba dulces, la que nos enseño a ser mejores personas, la que siempre estuvo ahi para ayudar y comprender, esta reducida a cenizas.
Y los que nos quedamos, los que la extrañamos, los que sufrimos, tendremos que encontrar la forma de seguir y de entender el circulo de la vida, el cual no terminas de comprender nunca, por que siempre duele perder a las personas que amas.
Gracias abu por todo, sabes que siempre te voy a querer.
Descanse en paz Ma. Catalina Vergara Jimenez viuda de Pacheco